Bordeando el lago Victoria, entramos a Kenya. Cuando tenia mi pasaporte en la mano y vi «REPUBLIC OF KENYA – Single Journey Visa«, no pude evitar emocionarme. Pensaba en mi padre, un amante de los animales, la fotografía y la montaña. Sabía que en cierto modo estaba cumpliendo su sueño, visitar Kenya.
Papá, no te preocupes. Me prometí que volvería, pero esta vez con vosotros! I promise…
Dicho esto y tragando silaba para hacer más llevadero el nudo en la garganta, nos dirigimos a territorio Masai, llegando a la emblemática Reserva Masai Mara, uno de los mejores reductos de fauna del continente. Recorrimos la reserva en busca de las migraciones y la fauna que habita la sabana… No podéis imaginaros mi cara de felicidad y como iba mi Nikon D90, sacaba humo!




