Malasia, país que me llamaba mucho la atención y con bastantes cosas para ver. Para resumir un poco la entrada y no hacerla muy pesada, desatacaré las Perhentian Islands, Kuala Lumpur y sus Torres Petronas.
Después de 20 horas de tren (deberían haber sido 12) llegué a Kota Bharu, una ciudad con pocas cosas para ver, pero de paso obligatorio para llegar a las Perhentian Islands. Me alojé en el Ideal Guesthouse por 7€ la noche, no apto para melindrosos.
Una vez en las Perhentian me esperaba…. sol, playa, buena comida, bungalow a pie de playa, cerveza fría, snorkel, etc. Mala vida ¿verdad?
La experiencia de nadar con tortugas gigantes y tiburones de puntas negras, fue muy emocionante!
Allí conocí a Willy! Un tío cojonudo y muy enrollado que se ofreció a llevarme a Kuala Lumpur con su coche, para mi perfecto! Así me ahorraba el tren matador de vuelta. Una vez en Kuala con una velocidad de crucero de 170km/h, llegué sano y salvo.
Willy me ofreció hospedaje en su guest house, yo acepté sin pensarlo ya que me había traído gratis y él me transmitía buen rollo.
De la capital de Malasia me gustaron muchas cosas. Alucinantes sus Torres Petronas, no podía dejar de mirarlas; de día, de noche…
Las espectaculares Batu Caves, el jardín botánico y la cuarta torre de comunicaciones más alta del mundo.



